La plenitud ótica que se experimenta con frecuencia en la vida diaria, esa sensación de haber subido a un avión o la pesadez de tener agua en el oído, tiene una alta probabilidad de ser una señal de 'disfunción de la trompa de Eustaquio (Eustachian Tube Dysfunction, ETD)'. La trompa de Eustaquio es un pequeño conducto que conecta la parte posterior de la nariz (nasofaringe) con el oído medio, y cumple funciones muy importantes: regula la presión del oído medio para igualarla con el exterior, drena las secreciones del oído medio y lo protege de ruidos y patógenos. Si esta trompa de Eustaquio no funciona adecuadamente, el oído se tapona, la propia voz resuena, la audición disminuye o, en ocasiones, puede sentirse dolor.
La medicina moderna observa diversas causas para la disfunción de la trompa de Eustaquio, y existen sorprendentes puntos de coincidencia con la visión del Donguibogam.
En primer lugar, están la 'inflamación y el edema' debidos a resfriados, alergias o rinitis. Si se inflama la mucosa alrededor de la nariz, la entrada de la trompa de Eustaquio se edematiza y se bloquea. Esto es muy similar a lo que el Donguibogam describe como la acumulación de 'flema-humedad' que obstruye el conducto. La situación en la que la mucosidad nasal viscosa o la flema bloquean la trompa de Eustaquio es también una manifestación directa de la flema y saliva (痰涎).
En segundo lugar, se encuentra el desequilibrio entre el 'estrés y el sistema nervioso autónomo'. Para las personas modernas, ¿no es acaso el estrés el origen de todas las enfermedades? Cuando el estrés es intenso, el sistema nervioso autónomo de nuestro cuerpo se hiperactiva, lo que puede provocar tensión en los músculos alrededor de la trompa de Eustaquio y dificultar la circulación sanguínea de la mucosa, empeorando el edema. El Donguibogam consideraba que el 'fuego (火)' originado por el 'estancamiento de qi de hígado (肝氣鬱結)' producía flema húmeda y bloqueaba la circulación de la energía. La paz mental también es importante para la salud de los oídos.
En tercer lugar, están la 'enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD)' o el reflujo laringofaríngeo (LPR). Cuando el ácido gástrico refluye e irrita la nasofaringe detrás de la nariz, puede provocar inflamación crónica y edema, afectando la función de la trompa de Eustaquio. El Donguibogam considera que un problema del aparato digestivo como la 'deficiencia de qi de bazo y estómago (脾胃氣虛)' produce flema-humedad, y que cuando esta flema húmeda asciende causa diversos problemas; esto se puede entender en la misma línea que la perspectiva médica moderna que explica el reflujo ácido y la inflamación resultante.
En conclusión, la disfunción de la trompa de Eustaquio no es solo un problema del oído, sino un mensaje sutil de advertencia que emite nuestro cuerpo cuando se rompe el complejo equilibrio entre el metabolismo hídrico, la respuesta inflamatoria, el manejo del estrés y la función digestiva. Por ello, cuando el oído esté incómodo, más allá de aliviar el síntoma de forma aislada, es necesario esforzarse por recuperar el equilibrio de todo el cuerpo.