Estimados pacientes, ver interrumpido el sueño profundo durante la noche a causa del baño es algo realmente doloroso. En la medicina moderna también se considera que la nicturia no es un síntoma simple, sino el resultado de la acción combinada de diversas causas. Si interpretamos los conceptos de 'deficiencia de qi de riñón' o 'frío por deficiencia en el jiao inferior' del Donguibogam en el lenguaje de la ciencia moderna, se pueden comprender con mucha mayor claridad.
Una de las causas principales es el desequilibrio de la 'hormona antidiurética'. En condiciones normales, por la noche la secreción de hormona antidiurética aumenta en nuestro cuerpo, lo que inhibe la producción de orina y la concentra, reduciendo así la cantidad de veces que se va al baño durante el sueño. Sin embargo, con el envejecimiento o ante ciertas enfermedades, la secreción de esta hormona antidiurética disminuye o no se secreta adecuadamente por la noche, manifestándose el síntoma de 'poliuria nocturna', en el que se produce una cantidad excesiva de orina nocturna. Es como si el seguro para la orina de nuestro cuerpo no funcionara adecuadamente por la noche.
En segundo lugar están los 'cambios en la función de la vejiga'. Con la edad, la elasticidad del músculo de la vejiga urinaria disminuye y la capacidad de almacenamiento de la vejiga urinaria también se reduce. Además, la vejiga urinaria puede volverse sensible, acompañándose del síntoma de 'vejiga hiperactiva', donde se estimula con facilidad y se sienten ganas de orinar incluso con pequeñas cantidades de orina. Lo que el Donguibogam describió como que la vejiga no puede contener la orina puede interpretarse de forma moderna como una disminución en la capacidad de almacenamiento y en la regulación de contracción y relajación de la vejiga urinaria.
En tercer lugar, la hipoxia nocturna, como en el 'trastorno del sueño' o la 'apnea del sueño', también puede provocar nicturia. Si la calidad del sueño disminuye, la secreción de hormona antidiurética en el cerebro puede verse inhibida, y la hipoxia intermitente causada por la apnea del sueño incrementa la carga sobre el corazón, promoviendo la secreción de una hormona llamada 'péptido natriurético auricular'. Este péptido natriurético auricular actúa aumentando la producción de orina, lo que puede hacer que se orine más durante la noche. Es un círculo vicioso en el que no poder dormir se convierte en la causa de otra interrupción del sueño.
Por último, enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, la insuficiencia cardíaca y las afecciones renales, así como ciertos medicamentos como los diuréticos, también son causas importantes de la nicturia. En particular, en el caso de la diabetes, si la glucemia no se controla, el riñón intenta eliminar más agua y por ello el volumen de orina aumenta; en los pacientes con insuficiencia cardíaca, los fluidos corporales acumulados en las piernas durante el día se reabsorben en la sangre al estar acostados por la noche y fluyen hacia el riñón, lo que puede elevar drásticamente la cantidad de orina. En los hombres, también es frecuente que, debido a la hiperplasia benigna de próstata, el cuello vesical se obstruya, aumentando la sensación de micción incompleta y agravando la nicturia.
Como se puede observar, la medicina moderna analiza la nicturia desde múltiples perspectivas, lo cual tiene muchos puntos de contacto con la filosofía del riñón y la vejiga urinaria del Donguibogam. Al final, en el hecho de que se trata de una señal que aparece cuando se rompen la armonía y el equilibrio de nuestro cuerpo, la medicina oriental y la occidental hablan con una sola voz. Por lo tanto, si acaso se le dificulta dormir por la noche, es realmente importante encontrar la causa exacta y recibir tratamiento junto a su médico tratante. ¡No sufra a solas!