Abriendo la biblioteca de Donguibogam...
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Abriendo la enciclopedia de síntomas...

Cuando cada mañana empieza con una ráfaga de estornudos, la secreción nasal cayendo sin parar, la nariz completamente tapada y un cosquilleo que asoma en la garganta, uno piensa: «Ah... ya llegó lo inevitable». La rinitis alérgica, ese huésped no deseado que nos visita en cada cambio de estación. Me duele profundamente saber lo frustrante que resulta lidiar con esto cuando el cuerpo no responde como uno quisiera.

Cada vez que cambia la estación, ¿siente picazón en la nariz, estornuda sin parar y gasta cajas enteras de pañuelos por el goteo constante? Para quienes sufren por las noches debido a una congestión nasal que dificulta respirar e interrumpe el sueño, comprendo muy bien su situación. Aunque parece un problema exclusivo de la nariz, el Donguibogam nos enseña que, ante las molestias nasales, es 'este órgano' el primero que debemos cuidar.

Estimados pacientes, cuando llega el cambio de estación y padecen secreción nasal o estornudos continuos, ¿cuántas veces han suspirado pensando por qué su nariz reacciona así? Verles depender de un paquete de pañuelos resulta difícil. ¿No será que estamos juzgando únicamente a la nariz?