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De pronto siente una punzada aguda en el pecho y, cada vez que respira, ese pinchazo como de aguja le hace temer algún problema en el corazón, ¿verdad? No se preocupe, en realidad es mucho más frecuente que el dolor de pecho sea una señal de los huesos y no del corazón.

Doctora, siento que el corazón se me desgarra del dolor, pero cuando voy a urgencias siempre me dicen que todo es «normal». ¿Será que me pasa algo raro a mí? Muchas personas pasan por esta experiencia tan frustrante. Si los resultados de los exámenes están bien, ¿por qué duele tanto el pecho? Con frecuencia surge la preocupación de si no será una enfermedad del ánimo.

¿Alguna vez ha sentido de repente un dolor ardiente que sube con fuerza desde el epigastrio hasta la garganta? Si alguna vez se asustó pensando '¿tendré una enfermedad cardíaca?' y fue al hospital solo para sentirse frustrado al escuchar 'no hay nada anormal', preste atención a la historia de hoy. Este dolor, que se siente como una llama ardiendo desde lo más profundo del interior, en realidad puede ser una señal de reflujo gastroesofágico.

¿Ha tenido alguna vez esta experiencia? Sentir el pecho muy oprimido y el corazón latiendo con fuerza, acudir al hospital preocupado por si se trataba de una enfermedad grave, y que los resultados de las pruebas solo digan 'todo está normal'... ¿sintiéndose aún más angustiado e intranquilo? El dolor torácico no cardíaco, que aproximadamente el 25% de las personas experimenta al menos una vez en la vida, es precisamente el tema del que hablaremos hoy.