Abriendo la biblioteca de Donguibogam...
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“Siento que dormí bien, pero ¿por qué sigo cansado?” “Mi cuerpo estaba claramente en la cama, pero parece que mi mente se quedó en el trabajo”. ¿Se descubre a usted mismo diciendo estas frases cada mañana? 😩 Rompamos juntos hoy de forma decidida este ciclo de fatiga crónica que no cede por más que duerma.

¿Apenas abre los ojos por la mañana se le escapa un «¡Ay, qué cansancio...!»? ¿Siente que no puede ni empezar el día sin café y, ante el estrés, se le antoja de forma desmedida la comida dulce y salada? Si al levantarse de golpe por la mañana todo le da vueltas o nota con frecuencia que el ánimo decae sin razón, no pase por alto esta señal de SOS que su cuerpo le está enviando ahora mismo.

¿Siente que abrir los ojos por la mañana es como una batalla? Aunque la alarma suene decenas de veces, ¿su cuerpo pesa una tonelada y de ninguna manera logra despegarse de la cama? Si pensaba que solo se debía a la falta de sueño, preste atención a la conversación de hoy. Quizás eso no lo sea todo.

Estimados lectores, ¿les ocurre que cada mañana, al abrir los ojos, sienten el cuerpo sumamente pesado como si fuera de plomo, pensando '¿otra vez es lunes?', con la mente nublada y recordando apenas lo que hicieron ayer? Si inician la jornada con un suspiro más ruidoso que el despertador, es posible que estén pasando por alto señales cruciales que su organismo les envía.